Treinta años hacía que aquel tipo la dejó abandonada embarazada a término en un sucio motel de la ruta 66, y ahora, mientras sus mascotas se relamían degustando los últimos restos de aquel malnacido, supo que había merecido la pena haber construido este magnífico criadero de cocodrilos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario