viernes, 8 de agosto de 2014

Africanos

Desde la ventana de aquel miserable hospital de Monrobia miraba con ojos febriles de miedo, tristeza y fiebre, las maniobras de aquellos enfermeros que enfundados en batas blancas y protegidos con gafas, mascarillas y guantes; vestidos para la ocasión que las autoridades habían preparado, para que todo el mundo viese que allí se guardaban las formas; y mientras aquellos actores representaban un papel, que no era más que una mera actuación, en aquel maldito hospital, en el país entero, y en los vecinos, la gente se infectaba, enfermaba y moría, sin ningún guión que condujera a albergar un ápice de esperanza . En aquella camilla protegido por plástico iba un médico europeo, infectado y enfermo por el virus Ébola; era uno de tantos, de los cientos, de los miles de enfermos ya existentes en aquellas tierras malditas de África. Pero él era de piel clara, de genes de otras tierras; y aunque en su sangre compartía el virus, y en su mente el amor por África; los suyos, los del norte, no podían permitir que uno de ellos también fuera un igual con los nativos en su destino de muerte. Se resistió cuanto pudo, rogó, suplicó y pidió que llevasen también a sus hermanos, a aquellos que con él habían expuesto sus vidas en una ofrenda de amor por aquellos semejantes de piel oscura, como el presente de sus vidas, y su futuro inexistente. Pero sus súplicas fueron vanas, pues una cosa era ser europeo y un pecado serlo de África. Y como Adán y Eva comieron el fruto prohibido y por ello recibieron su castigo, ahora se repetía la historia. Dicen que les advirtieron  que no comieran monos ni tampoco murciélagos; eran estos frutos prohibidos, pues en sus espíritus moran demonios que encarnados en virus matan a las gentes, derritiéndoles las entrañas y tornándolas en jugos derramados de venenos y sangre, permitiendo así que los espíritus malignos infecten y destruyan a otros hermanos de todas las edades, razas y credos; pero aunque así fuera, unos serán siempre  africanos, y otros europeos; o incluso americanos.

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